Champagne sin sulfitos

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Puede parecer sorprendente, pero los champagnes sin sulfitos en realidad contienen sulfitos (derivados del azufre). Por eso es importante precisar que este tipo de champagne lleva la mención “sin sulfitos añadidos”. Los sulfitos están presentes de forma natural en todos los vinos y desempeñan varios papeles esenciales en su elaboración, en particular como conservantes. Sin embargo, el champagne es uno de los vinos con menor contenido de sulfitos, gracias a una característica particular que lo distingue…

¿Qué es un champagne sin sulfitos?

Los sulfitos son compuestos químicos derivados del azufre. Están presentes en las uvas, independientemente de la variedad o de la región en la que se cultiven. La región de Champagne no es una excepción y trabaja con vinos naturalmente sulfitados.

Además, los sulfitos desempeñan un papel importante en el proceso de vinificación del champagne. Una de sus funciones es proteger el vino de la oxidación y evitar desequilibrios. Como agentes antifúngicos y antisépticos, los sulfitos bloquean el desarrollo de bacterias no deseadas, lo que permite al elaborador controlar mejor la fermentación alcohólica. También contribuyen al buen desarrollo de esta fermentación al favorecer el crecimiento de las levaduras necesarias para su correcto funcionamiento. Por último, los sulfitos realzan los aromas y los taninos, ya que facilitan la descomposición de la uva y preservan así todas las cualidades sensoriales del champagne durante todo su proceso de elaboración. Según el estilo que desee producir el/la viticultor(a), se podrán añadir sulfitos durante la vinificación.

La legislación de Champagne sobre los sulfitos

Otra especificidad de la Champagne concierne al nivel de sulfitos presentes en el vino. Desde 2005, la legislación impone la mención “contiene sulfitos” en todas las etiquetas de cuvées que superen los 10 mg/L. Por eso encontrarás esta mención en la mayoría de las botellas del mercado. Si bien no es posible conocer el nivel exacto de azufre en cada botella, hay que saber que el champagne está sulfitado a pequeña escala gracias a la presencia de gas carbónico. Este ya cumple un papel de conservante natural al proteger contra la oxidación, lo que permite al vinificador no tener que añadir grandes cantidades de sulfitos.