Producido en pequeñas cantidades por algunos viticultores de excepción, el ratafía champenois o ratafía de Champagne es un vino dulce natural, raro y muy aromático.

Este licor se degusta fresco (entre 6 y 9 °C) y su versatilidad le permite acompañarle en varios momentos de la comida.

Los ratafías blancos y rosados, con notas más marcadas de uva fresca, son ideales con foie gras. Los ratafías viejos y tintos combinan perfectamente con quesos como el Roquefort o el Cantal.

Y, por supuesto, su maridaje con postres a base de fruta es un clásico imprescindible.

Ratafía de Champagne

Aquí tienen un licor tradicional del que seguramente ya han oído hablar, pero que probablemente nunca hayan probado: el ratafía de Champagne. Este vino dulce de Champagne ha estado durante mucho tiempo eclipsado por su hermano mayor con burbujas y su fama mundial.

Los viticultores sienten siempre un gran orgullo por sus botellas de champagne, pero a veces dudan en hablar de su ratafía de Champagne. Y sin embargo, suelen reservar este licor para su propio consumo personal, lo que es una muestra de una calidad que no tiene nada que envidiar a su vino espumoso.

Hoy, el equipo de Champagne Terroir les propone redescubrir este licor tradicional a través de una cuidada selección de lo mejor de los viticultores champenois.

La ratafía de Champagne, una bebida que ya no es tan confidencial

Este alcohol aparece por primera vez en los libros de Historia en el siglo XIII. En aquella época, se utilizaba principalmente como medio de conservación de la uva, en un contexto donde el agua potable no era de fácil acceso. Con el paso de los siglos, ha conservado su carácter tradicional, convirtiéndose en una bebida reservada para el consumo personal de los viticultores.

Sin embargo, debido a la fama creciente del Champagne, desde la Segunda Guerra Mundial los volúmenes de uva destinados a la elaboración del ratafía fueron disminuyendo. Esta producción limitada impidió que la bebida se diera a conocer fuera de la región, y su consumo quedó restringido a la Champaña.

No obstante, desde hace algunos años, la ratafía de Champagne vive una segunda juventud. Una nueva generación de viticultores, apoyados por chefs y sumilleres apasionados, impulsa la revalorización de este licor poco conocido. Prueba de ello es el reconocimiento, en 2015, de una IGP (Indicación Geográfica Protegida) “Ratafía de Champagne” o “Ratafía champenois”.

¿Cómo se elabora la ratafía de Champagne?

Ahora que ya sabes más sobre los orígenes de la ratafía, veamos cómo se produce y qué la diferencia del Champagne.

Cada productor elabora su ratafía según sus preferencias y tradiciones familiares, pero respetando siempre el pliego de condiciones de la IGP.

La ratafía de Champagne es un vino obtenido mediante mutage. Esto significa que el viticultor añade marc champenois (un aguardiente champenois de sabor neutro) al mosto de uva (zumo de uva no fermentado obtenido tras el prensado). El aguardiente de marc se produce a partir de la destilación del orujo de Champagne. Por tanto, las mismas uvas utilizadas para elaborar Champagne se emplean también en la elaboración de la ratafía champenois.

La extraordinaria originalidad de la ratafía proviene de la mezcla de estos dos tipos de uva, cada uno tratado de forma diferente. Y así, al ensamblar uvas no fermentadas y aguardiente, se obtiene la ratafía de Champagne, un vino de 17°, particularmente rico en aromas.

¿Cómo y cuándo servir ratafía de Champagne?

A diferencia de su hermano mayor, la ratafía es un vino tranquilo naturalmente dulce. Su sabor suave, untuoso y muy expresivo lo convierte en un vino ideal para el aperitivo, que se sirve entre 7 y 9 °C. De forma más original, también puede servirse al final de la comida para acompañar quesos. Aficionados a los cócteles lo utilizan como base para crear mezclas sorprendentes y siempre originales.

La ratafía de Champagne también es muy apreciada por algunos cocineros para aromatizar crêpes, realzar una ensalada de frutas o desglasar una salsa, por ejemplo para acompañar escalopes de foie gras.

Si eres un cocinero creativo y te gusta innovar, nada te impide experimentar y dar a tu cocina un toque único gracias a la ratafía de Champagne.

Como habrás comprendido, la ratafía es sin duda uno de esos licores con un enorme potencial, del que seguramente seguirás oyendo hablar. Pero a veces no es fácil encontrar una ratafía que se adapte a tu gusto.